Resistencia a la corrosión
En el mercado, el tubo de metal tiene propiedades de resistencia a la corrosión. Para los clientes en un entorno comercial que es agresivo, como las operaciones químicas o las plataformas de perforación en alta mar, esta característica es especialmente importante. Con su resistencia al óxido y al envejecimiento, el tubo de metal garantiza la integridad y seguridad del sistema. Pero el tubo de metal también consume menos agua que sus rivales de plástico: no solo esto ahorra directamente dinero a los clientes, sino que también reduce los costos indirectos, ya que los duros son atacados por los suaves. Esta combinación de rendimiento y longevidad es una verdadera ventaja para los clientes, ya que reduce la probabilidad de fallos y fugas, manteniendo así la eficiencia operativa. Un fantástico colofón es que, dado que los tubos tienen sus vidas útiles mantenidas al mínimo, la amplia brecha entre un invierno eficiente (cálido) y buenas cosechas en verano es más estrecha.